En temporada de lluvias el mar está demasiado revuelto para la larga travesía desde Kampot, entre 2h y 2h30, así que los ferries no están operativos. En su lugar, a través de
Kampot Transports, compramos un billete de bus a Shianukville (3h) combinado con ferry a Koh Rong Sanloem (1h), con billete abierto a la vuelta, por 32$ cada uno. La única opción que encontramos para comer en el puerto de Shianukville fue
White Horse, que ofrece una docena de platos sencillos pero decentes.
Koh Rong Samloem es una pequeña isla tropical de unos 25 km2, a una hora de navegación de Shianukville. El terreno es principalmente montañoso, con el centro ocupado por una densa jungla, rodeado de playas de arena blanca y aguas transparentes, sin carreteras que las unan. Hay algunos caminos de tierra roja por donde circula alguna moto o tractor pequeño, pero no hay más, el desplazamiento entre playas y en general en toda la isla es a pie. En las playas el ambiente es relajado. Los resorts, que se alinean uno junto a otro en el litoral, albergan los únicos bares y restaurantes, donde más allá de las mesas sobre la arena y las parrillas para las barbacoas nocturnas de pescado, no hay música a todo volumen ni fiestas de luna llena.
Muy importante, en las islas no hay bancos ni cajeros automáticos, y aunque algunos hoteles aceptan tarjetas de crédito, a los locales les gusta el efectivo, mejor llevar suficiente para toda la estancia. Recomendable llevar repelente de insectos y una linterna o frontal, si cenas en un resort que no es el tuyo, el camino de vuelta lo harás a oscuras, no hay alumbrado publico. En las zonas selváticas es frecuente cruzarse con monos, cuidado con ellos, son animales salvajes.
La playa más larga y popular, por encontrarse cerca del muelle donde paran los ferries, es la playa de arena blanca de la bahía de Saracen. Aquí están la mayoría de los alojamientos de la isla, además hay un par o tres de centros de buceo, y varios sitios donde contratar excursiones para hacer snorkel y ver el atardecer, paseo nocturno para ver los bancos de plancton bioluminiscente, visitas al pueblo de M'Pay Bay Village, salidas de pesca, o simplemente alquilar una barca como taxi privado. Nosotros contratamos un snorkeling tour a Mr Lonly, que incluía 3 puntos buceo, visita a M'Pay Bay Village y baño entre plancton bioluminiscente, en un bote privado para nosotros dos solos por 60$.
En
Koh Rong Sanloem no hay carreteras ni caminos que bordeen las playas, llegar a la bahía de Saracen sin reserva, como fue nuestro caso, te garantiza una buena caminata con las maletas por la arena preguntando precios y mirando habitaciones. Después de media hora bajo la lluvia llegamos a
Sara Resort, 35$ noche, habitación doble con baño privado, terraza, aire acondicionado, restaurante con vistas al mar, piscina con zona
chill out, mesas en la arena, barbacoa de pescado por las noches... excelente relación calidad precio. Hay media docena diferentes de desayunos y una carta lo suficientemente surtida como para poder pasar una semana. Nosotros probamos
mango chicken,
fish and chips,
amok with rice,
vegetable fried noodles, nachos con guacamole y carne,
humus con verduras y pita.
Al otro lado de la isla, cruzando la zona selvática se encuentran Sunset Beach, una playa de arena dorada que forma una pequeña bahía; y Lazy Beach, otra larga playa de arena blanca. Este lado de la isla, que no queda orientado hacia el continente, esta mas expuesto a la intemperie y el monzón. Durante la temporada de lluvias de otoño, cuando nosotros la visitamos, el mar está bravo y ajetreado, con olas altas y continuas, y fuertes corrientes que dificultan el baño.
De vuelta de Lazy Beach comemos en el restaurante de
Soonnoeng Resort,
panang curry,
deep fried squid,
coconut fresh y una lata de cerveza Angkor. Amplia terraza con vistas al mar y su jardín interior. Por la noche vamos al
Lucky Sun Hostel, 56.000 khr,
barracuda barbacue, gambas y dos cervezas. Primera linea de mar, junto a Sara Resort.
En un extremo de la playa de la bahía de Saracen, más allá del embarcadero, siguiendo la línea de costa se llega a Freedom Waterfall, una pequeña cascada rodeada de selva por los cuatro costados. Al inicio del camino vive una familia que cobra 1$ de entrada. Es un sendero frondoso pero cómodo, hasta los últimos metros, que hay que treparlos ayudado de una cuerda.
Accesible solo en barco, en el extremo norte se encuentra M'Pay Bay Village, un pequeño pueblo de pescadores y único asentamiento de la isla. Durante la época colonial un camino lo unía con el resto de la isla, pero la maleza lo ha cubierto, y ahora el único punto de acceso es por mar. Es por tanto un lugar muy tranquilo, hay algunas pensiones y centros de buceos, un supermercado, y una playa con arena de color marrón amarillento, muy mejorable, comparada al menos que el resto de la isla.