La capital del país, Phnom Penh, es el arquetipo de gran ciudad del sudeste asiático, tráfico caótico de motos y rickshaws, concurridos mercados de abastos que satisfacen a locales y turistas, carritos de comida ambulantes, entre ellos los dedicados a la venta de insectos, majestuosos palacios, templos y stupas, edificios de la época colonial y barrios modernos con rascacielos, animados mercados nocturnos a orillas del río Tonle Sap, restaurantes de cocina local e internacional, cafeterías, bares y pubs nocturnos. Una ciudad cada vez mas moderna, que no pierde su esencia tradicional, envuelta en un tenue caos organizado que satisface a casi todos los públicos. Aunque algunos desplazamientos pueden ser largos, es una ciudad cómoda para caminar, y si no siempre queda la opción de los rickshaws que no deberían pedirte más de 3$-4$ por una carrera en el centro.


La última noche en Phnom Penh, de vuelta de las islas, antes de coger un vuelo a primera hora hacia Bangkok, pensamos en buscar un hotel junto al Mercado Central para acabar de hacer compras. Fue un error, los hoteles hay que cogerlos junto al río y lo más cerca posible del Royal Palace, allí es la zona donde esta la acción por la noche, y allí están los que tienen mejores servicios.
The Frangipani Royal Palace, 35$, desayuno incluido. Muy buena ubicación junto al río y frente al palacio real. Habitación doble cómoda y espaciosa con baño privado. En la azotea dispone de piscina y restaurante con muy buenas vistas. Tienda de calidad muy bien surtida. Servicio cuatro estrellas.
Pacífic, 25$, desayuno incluido. Junto a Central Market. Habitación doble con baño privado, tetera y aire acondicionado. Sin lujos, funcional.

La oferta de restaurantes de Phnom Penh es bastante variada, pero como la mayoría de ciudades asiáticas, si quieres comida local, autentica y barata, tu mejor opción son los puestos callejeros de los mercados nocturnos. A orillas del río Tonle Sap hay una buena cantidad de ellos.
Hai Cofee, frente al Mercado Ruso. Deliciosos platos de arroz y fideos, cafés y batidos. Personal joven y atento.
Pho with beef meatballs,
beef stew soup with bread, cerveza Cambodia, 20.000 khr.
Mian Jee, restaurante paquistaní
halal frente al río.
Ghee dossa,
chicken tandoori (espectacular),
cheese naan, dos cervezas Cambodia.
Uno de los puntos de visita obligada en Phnom Penh es el Central Market. Está ubicado en un edificio art deco de color amarillo construido en 1937, tiene una cúpula central de 26 mts de altura y cuatro largos brazos en forma de aspa, que albergan varios pasillos donde se venden gran variedad de productos. Las galerías son amplias y de altos techos, conservan una agradable temperatura, y son cómodas para pasear. Un lugar ideal para comprar todo tipo de souvenirs, camisetas, batiks, pimienta de Kampot... también tiene una amplia sección de comida fresca: pescado, carne, fruta y verdura. En los alrededores hay numerosos restaurantes y puestos de comida callejera, es una buena zona para buscar nuevos sabores.
El otro gran mercado de la ciudad es Toul Tompong, también conocido como Russian Market, por la gran popularidad que tuvo entre los expatriados rusos en los años 80. Es un mercado cubierto, rodeado por puestos de frutas y verduras, y tiendas de ropa de segunda mano, pero aquí acaban sus similitudes con Central Market. El interior es un laberinto de estrechos pasillos y galerías donde hace un calor sofocante y hay una alta humedad, abarrotados de ropa de imitación, artesanía local, CDs de música, DVDs, juegos de ordenador, souvenirs. Dicen que es el mejor lugarpara comprar seda y antigüedades, tanto auténticas como falsas.
Construido en lo alto de una colina, el Wat Phnom (acceso gratuito) es el templo más importante de la ciudad. De hecho, se trata de un santuario fundado por Daun Penh (Abuela Penh), una viuda adinerada que en 1372, rescató del río un tronco de árbol koki con cinco estatuas de Buda en su interior, y ordenó elevar una parte de su propiedad para construir un templo que albergara las estatuas. Con el paso del tiempo el santuario se ha ido ampliando, detrás de él hay una enorme stupa de 42 mts de altura que alberga las cenizas del rey Ponhea Yat, fundador de la ciudad. Alrededor hay varias pagodas y stupas, y un delirante santuario dedicado a Preah Chau, cuya estatua esta protegida por unos guardianes con bates de hierro.
El Palacio Real (acceso 10$) es la residencia oficial de los reyes de Camboya desde 1866, por lo que algunas zonas están cerradas al público. Ya desde fuera, antes de acceder al recinto amurallado, pueden verse los tejados de estilo jemer, puntiagudos y dorados. Hay tres secciones principales: la Pagoda de Plata, donde se encuentra el Buda Esmeralda y otra estatua de Buda de tamaño real con más de 9.000 diamantes; el Palacio Khemarin, residencia del rey de Camboya; y la Sala del Trono, usada para coronaciones, la mayoría de los objetos que albergaba fueron destruidos por los jemeres rojos. Llama la atención el Pabellón de Napoleón III, un edificio de dos plantas de estilo europeo y balconadas de hierro, que parece colocado aquí por error.
Ahora uno de esos sitios que nunca debió existir pero que por desgracia abundan, una visita obligada, para aprender de la historia y evitar que se repita. Tuol Sleng (5$ adult fee, 5$ audioguía español), también conocido como Oficina S-21, fue un centro de interrogación, tortura y ejecución creado por el régimen de los jemeres rojos para eliminar a los enemigos del Estado de la Kampuchea Democrática. Estaba ubicado en las instalaciones de un instituto, funcionó durante casi tres años, por el pasaron unas 14.000 personas, de las que solo salieron con vida 12 personas, 7 adultos y 5 niños, que se encontraban allí cuando las tropas vietnamitas liberaron la ciudad. El centro esta casi intacto, se conservan alambradas de espino, celdas y sistemas de tortura. Una gran exposición fotográfica ocupa las estancias, ampliamente documentada, nos permite conocer la magnitud del genocidio de Pol Pot. En el patio hay un par de supervivientes que venden los libros en los que cuentan su experiencia.