Andijan, es una de las ciudades más antiguas del
valle de Fergana, conocida por ser la ciudad natal de Babur, descendiente de Tamerlan y Gengis Khan, que fundó el Imperio mogol en 1526. Fue un importante centro comercial del kanato de Kokand hasta que cayó en manos soviéticas a finales del siglo XIX. En 1902 un terremoto arraso la ciudad dejando muy pocos edificios en pie, es por ello qué, a pesar de su antigüedad posee muchos menos monumentos que Samarcanda, Bukhará o Khiva.


Desde Margilan cuesta unos 100.000 som en tren, 50.000 en taxi compartido, 20.000 en mini bus o furgoneta. Las dos últimas opciones hay que esperar a que se llene. En furgoneta se tarda alrededor de 1h15 pisándole. Preguntar en el hotel donde es el punto de salida en el centro, actualmente es frente a Anso Mall en el centro de Margilan. En Andijan, preguntar en la estación de autobuses donde os dejará la furgoneta por los horarios de vuelta.

La
madrasa Jami formaba parte de un conjunto religioso compuesto por madrasa, mezquita y minarete, construido a finales del siglo XIX. Destaca la enorme longitud de la fachada (más de 100 mts), que alberga un portal monumental y un pórtico abierto con decenas de columnas de madera tallada. Frente a ella se alza un minarete de 32 mts de altura. El conjunto, de acceso libre, parece abandonado y falto de mantenimiento, aunque aun así y todo merece la pena una visita. Parte del recinto es ahora un restaurante tetería.


Poco más adelante esta la
mezquita Devonaboy, construida en 1899, fue cerrada cuando los soviéticos tomaron posesión de la zona, aunque fue reabierta en 1944 y desde entonces es la principal mezquita de la ciudad. Nuestra visita les sorprende saliendo de oración, y como ya hemos visto en otros lados países musulmanes donde aprieta el calor, todos van directos en busca de un helado. Nos regalan un par, buenísimos, cremosos, naturales, parecen crema catalana. No accedemos al interior de la mezquita, yo voy en pantalón corto y es una zona bastante integrista, algunos me miran las piernas sin disimulo y desaprobación, aunque en general les hace más gracia tontear con el extranjero que avasallarlo.
El edificio es espectacular, con un portal monumental de entrada y una gran cúpula sobre la sala de oración. Los minaretes laterales están en una estructura anexa que antecede la entrada de la propia mezquita, que desde fuera parece muy amplia y luminosa. Las paredes exteriores comporten los motivos y colores de los edificios religiosos de esta zona.
Visitamos el bazar
Kuyganyor Dehqon al norte de la ciudad, todos los desplazamientos los hemos hecho en Yandex, aquí las distancias son enormes y estamos a 37 grados. Muy grande y variado, es básicamente un mercado agrícola y de productos frescos, frutas, verduras, plantas, utensilios del campo y del hogar, pequeños electrodomésticos, nada de souvenirs. Es un mercado cien por cien local, dinámico y animado, ideal para dar una vuelta y empaparse de la vida cotidiana. Mucha gente nos para, saluda, habla con nosotros (cada uno en su lengua, sin entendernos mucho, pero no importa cuando lo pasas bien), algunos nos piden fotos con ellos que toman los acompañantes, otros quieren salir en nuestras fotos. Estuvimos mucho mas tiempo del previsto debido a esta alta interacción social, mereció mucho la pena.

Comemos dentro, brochetas de pollo, cordero y ternera, con ensalada, pan y te, 60.000 som. Muy bueno, sobre todo el cordero.