
Para recorrer la parte oriental de la isla de Sao Vicente, alquilamos una moto en
Scooter & Quads de 125cc, cuesta 32€ durante 24h, y hay que dejar 150€ de depósito en metálico o tarjeta de crédito. En el precio se incluye un casco
jet abierto, cómodo y en buen estado. La moto funciona bien, no nos da ningún problema. Gastamos 250 escudos en reponer la gasolina consumida. Escogimos un mal día para hacer el tour, pues pensábamos bañarnos en algunas playas, pero los vientos superan los 35 km/h, la arena se levanta y se te clava en las piernas, el mar está muy movido, incluso cuesta manejar la moto en algunos tramos. A pesar de todo mereció la pena. Las carreteras, aunque son de pavés en su mayoría, están en bastante buen estado.



Baia Das Gatas es una población a 8 km de Mindelo, famosa por albergar un festival de música africana que se celebra la primera luna llena de agosto. La playa es una bonita piscina natural de grandes dimensiones, flanqueada por rocas que forman una barrera frente al océano, ausencia de olas altas y poca profundidad del agua, la hacen ideal para nadar. En este espigón natural hay escalones que facilitan el acceso a las aguas color turquesa. Hay un chiringuito restaurante que supongo estará abierto en temporada estival. La carretera que sigues hasta Calhau bordeando la costa está salpicada de
dunas de arena blanca arrastrada por la arena del Sahara. Hay un mirador donde aparcar que da acceso a una de ellas.

Poco más adelante, otro mirador, ofrece unas vistas espectaculares sobre Praia Grande, una amplia extensión de arena interminable bañada por olas grandes y fuertes corrientes. Un lugar aislado y de difícil acceso en comparación con otras playas próximas a núcleos de población, donde disfrutar del viento y la naturaleza a tus anchas. A 19 km de Mindelo se encuentra la aldea costera de Calhau, un pueblo de pescadores donde se encuentran algunas de las mejores playas de la isla. Al fondo, 10 km mar adentro, se ve la deshabitada isla de Santa Luzia.



Comemos en
Rest. Hamburg, Calhau. Ya sea por el efecto guía de viajes o porque es el único abierto, está a reventar. Menú variado con bastante pescado,
grupa a la parrilla (
grouper fish) con patatas fritas y verduras, un entrante de olivas con queso feta y dos cervezas, 17.000 escudos. Muy recomendable. Intentamos visitar
Sandy Beach, pero los últimos cuatro kilómetros son por pista de arena y piedra, con la moto y el viento que hace no nos apetece correr el riesgo de quedarnos varados en la arena, y volvemos a Mindelo por la carretera del interior de la isla.


Como nos queda un rato de luz nos acercamos a la
Praia de San Pedro, al final de la pista del aeropuerto. En esta playa los pescadores locales organizan excursiones con sus barcas para avistar tortugas. Fuimos con la idea de verlas desde la playa, haciendo snorkel, pero hace bastante viento y el mar está muy movido, no parece recomendable adentrarse demasiado.