
El desayuno en el hotel
Arkada, como ya es habitual en Eslovaquia, no defrauda. Zzumo, café o té, selección de quesos y embutidos, ensalada, huevos con jamón, fruta, mermeladas, pastelitos eslovacos... Un día más salimos a reventar.
Damos un paseo por la plaza central de Levoca y alrededores. La idea es visitar el PN Paraíso Eslovaco, el que dicen es el mejor entorno natural del país, una reserva natural con 300 km caminos habilitados y señalizados de diferente duración y dificultad, que todas ellas transcurren entre cascadas, estrechas gargantas, cuevas y fantásticos bosques de coníferas. Paramos en Spisska Nova Ves a comprar, y decidimos seguir ruta hacia el sur, estamos a -8° (ocho grados bajo cero) y son casi las 12 del mediodía, anochece poco después de las 16h y no nos apetece llegar de noche a Banska Bystrica.
Así que hoy nos tomaremos el día con calma, iremos bajando poco a poco, disfrutando del paisaje y de los pueblecitos que nos cruzamos. A eso de las dos paramos en
Motorest Certovica, un restaurante familiar de carretera que hay en Jarabá, cerca de la estación de esquí.
Grilovany kuraci rezen (escalope vienes de pollo a la prrilla) acompañado de arroz y ensalada,
gulash acompañado de
knedliky (empanadillas de pan), cerveza y copa de vino, 17€. Comida buena y personal muy simpático.
Banská Bystrica es una antigua ciudad minera reconvertida en ciudad universitaria. Un lugar agradable donde parar en nuestra ruta hacia Bratislava.
Penzion Kuria, 66€, desayuno incluido. Interior completamente de madera, aunque dentro de un céntrico edificio de piedra a diez metros de la plaza. Existe la versión hotel que cuesta 10€ más. La habitación parece una buhardilla de madera con techo bajo, pero es muy acogedora. Dos camas individuales con baño privado, dos mesitas de noche, escritorio, sillón, televisión, parquing gratuito.
El centro semi peatonal de la ciudad son dos plazas, Námastie Stefana Moyzesa, está junto al hotel. De forma redondeada, alberga los edificios más antiguos: restos de una antigua muralla; un edificio con una alta torre del reloj, restos de un castillo del siglo XV; el antiguo ayuntamiento reconvertido en bar y sala de exposiciones; y la Iglesia de la Asunción.
Námastie SNP es la segunda plaza, alargada y en ligera pendiente, está presidida por un obelisco en homenaje al Ejército Rojo en el centro, y rodeada de edificios de estilo clásico pintados en colores pastel, que albergan tiendas, bancos, restaurantes o supermercados, todo vale... bajo algunos de ellos hay arcadas y pasajes a otras calles más urbanas y transitadas. En la parte más elevada se encuentra la Torre del Reloj (1.567), frente a la Catedral de San francisco Javier (1.703).
La plaza acaba en la calle Dolná, una calle comercial flanqueada de edificios de época, casas de colores y tiendas de todo tipo, que acaba frente a un gran centro comercial que abre hasta las 21h.

Desayuno en Penzion Kuria super completo, como siempre. El comedor tiene las paredes decoradas con todo tipo de artilugios: religiosos, de cocina, musicales, agrícolas, de tejer, todo lo que entra en la pared, ahí está.
Después de desayunar repetimos el recorrido que hicimos ayer por la noche.
La Iglesia de Hronsek, de rito evangélico, fue construida en 1.726, se encuentra cerca de la ciudad Zvolen. Con capacidad para 1.000 personas, es la única iglesia de madera en Eslovaquia que exhibe influencias arquitectónicas escandinavas, por ejemplo, en las conexiones de vigas y la disposición de las columnas. Rodeada completamente por un jardín, en la fachada principal hay cuatro árboles muy altos plantados desde origen como decoración. El campanario se encuentra a 20 metros frente a la iglesia.
Intentamos ir a Banska Stavinska, otra antigua ciudad minera, donde hay centro histórico medieval bien conservado, un par de castillos en las cercanías, y una mina de plata al aire libre que sirve de museo. Pero no hay forma de aparcar en el centro, funciona con taxímetros que se pagan mediante SMS, y no descubrimos la forma. Así que pasamos y seguimos ruta.
Nos paramos a comer en
Nitra, ciudad más antigua del país y asiento de los primeros eslovacos, fue la capital del reino eslavo de la Gran Moravia en el siglo IX. Aquí se construyó también en 828 la primera iglesia de Europa central y oriental. En un colina próxima a la ciudad, se encuentra el
castillo, construido en el siglo XI sobre las ruinas de una fortaleza eslava anterior. En su interior se encuentra la
Catedral de San Emerano, elevada al rango de basílica por contener algunas reliquias de San Cirilo.
Manolo, en el centro histórico peatonal. Ensalada, cerdo con champiñones y patatas, copa de vino y cerveza, 18,5€. Muy bueno. Devolvemos el coche en el aeropuerto de Bratislava, desde donde sale el autobús 61 cada quince minutos hasta la Estacion Central (0,90€), desde allí hay que coger el autobús 93 hasta el centro (0,7€, cuatro paradas).