SUDESTE ASIATICO kratie
Mekong desde Kampi Village
"El primer turista en nueve días", me dijeron en el embarcadero al llegar a Kratie. Esto da una idea de la tranquilidad que se respira en este bonito pueblo a orillas del Mekong. Dos maravillas se encuentran cerca de aquí: los delfines Irrawady de Kampi; y una de las delicatessen camboyanas, las arañas fritas de Skuon. A lo largo del río se suceden al atardecer los puestos de comida típica camboyana, huevos de pato, helados de puré de lentejas, paté con pepinillos, zumos de coco, frutas, cualquier cosa que un paladar curioso se atreva a probar. No hay bancos, así que hay que llevar efectivo, y la única conexión a internet que encontré era muy inestable (2$ / h). Recomendable para descansar un par de días.
Delfines. 15 km al Sur se encuentra la diminuta villa de Kampi donde podréis alquilar una barca por 5$ para desde el centro del Mekong divisar los delfines, si no los ves te devuelven el dinero. Desde Kratie alquilar la moto cuesta unos 7$ y esperará todo el tiempo que haga falta. A mi me esperó tres horas. Estos delfines de agua dulce, de los que se calcula solo quedan 60 en todo el país, hacen poco más de dos metros, tienen el hocico chato y no dan espectaculares saltos como los de agua salada. En medio del río todo es silencio, se oye un murmullo en el agua y cuando te giras le ves zambuyendose de nue- vo. Es difícil ver la maniobra completa de salir a respirar, pero con paciencia se consigue.
Mi barquero y el Mekong
Phnom Sombok. De camino hacia Kampi se encuentra esta colina, en cuya cima se encuentra un templo habitado por monjes de ambos sexos. Fantásticas vistas sobre el Mekong.
Deliciosas arañas fritas
Arañas. Soy aracnofóbico, las arañas me producen asco y terror, pero con lo que más disfruto en un viaje es con la comida. Así que había que probarlas. Son del tamaño de la palma de la mano, si me la encuentro en la cama me muero del susto. Están muy fritas y crujientes, las patas son casi como pata- tas fritas, y el cuerpo gordo y relleno de una gelatina amarilla, de aspecto poco apetitoso hay que re- conocer, tiene un sabor como a ave de corral, algo similar al pollo. No se ha convertido en mi plato favorito, pero os animo a probarlo. No os dejará indiferentes...
   Hang Heng Hotel . Hotel regentado por una familia china muy simpática y amable. Posee un ala de reciente construcción. Habitación doble con camas dobles, TV, baño, ducha, y ventilador por 5$. Vistas inmejorables al Mekong. Restaurante estupendo. Frente a él esta el mercado nocturno donde podréis probar los fantásticos "huevos de pato", preguntarle al hijo del dueño y os llevara encantado.

Pick-ups. El tramo de carretera que va de Kompong Cham a Kratie, es de los que esta en peor estado del país, aunque una nueva carretera estará acabada en el 2004. Mientras tanto recorrer los 220 km supone unas seis horas.
  Confortables barcos rápidos salen a diario desde Kompong Cham (5$, 3 horas). En vista del peno- so estado de la carretera es el único medio de transporte recomendable.
Niños

Phnom Sombok
Ranas rellenas, deliciosas
Otra vez el Mekong