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Viajar ligero de equipaje, es viajar cómodo. Cuando veo pasear por Barcelona extranjeros jóvenes con mochilas sobresaliendo por encima de sus cabezas, me recuerdan mi primer viaje en Interrail a Suiza y Austria, donde me llevé hasta la toalla grande de baño. Pero el tiempo lo arregla todo. Creo que es una tendencia natural que cuanto más viajas más pequeña se hace tu mochila.
No cargues con cosas que vas a usar una o dos veces, olvídate del "por si acaso", si ese momento lle- ga ya compraras lo que necesites sobre la marcha. Busca las versiones pequeñas y ligeras de las co- sas, no lleves una toalla de playa para aseo personal, coge una pequeña y un pareo, por ejemplo. El calzado puede ocupar media mochila. Selecciónalo bien, piensa en el lugar a donde vas, no hace falta calzado cerrado para ir a la playa. Y en cuanto a la ropa, la justa e imprescindible para sobrevivir entre colada y colada. Si, si, incluso en los países más pobres del mundo lavan la ropa, no hace falta que te lleves todo tu armario... Y recuerda que estas de viaje y no en un pase de modelos, no pasa nada porque te pongas dos días seguidos la misma ropa.
Leí una entrevista con un escocés que hizo el Camino de Santiago con tres calcetines. No tres pares, si no tres unidades. De tal forma que lavaba uno cada noche, y así siempre llevaba puesto uno limpio. |
Hay un truco que no falla: "Extiende todo tu equipaje sobre la cama, y coge la mitad de ropa y el doble de dinero". |
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Os cuento a continuación que suelo llevar en mis viajes. Es una mochila hecha para países cálidos, tropicales, y pensando que se viaja en transporte público. En Mongolia, donde existen grandes diferencias de temperatura a lo largo del país, el equipaje fue completamente distinto, entre otras cosas por que el viaje era en bicicleta. |
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La mochila debe ser lo más cómoda posible, sin puntos que puedan rozar la piel, y que permita una correcta distribución del peso. Muy importante unas buenas correas, la cinta de la cadera más bien ancha, mullida, y con pro- tección lumbar, añade algo de peso pero lo acabaras agradeciendo. Ideales con apertura delantera completa mediante cremallera, como si se tratará de una maleta, ya que todo su interior queda accesible. Yo recomiendo las conocidas como "mochilas de ataque", las que usan los montañistas para "atacar" las cumbres. Son compactas y manejables, y su reducido tamaño, de entre 30-35 lts, nos evita facturar en aviones, y facilita su colocación en el equipaje de mano de los autocares. Al principio cuesta, pero ya veréis como bien distribuido, en su interior cabe todo lo necesario y más. |
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| Calzado |
La mala elección del
calzado puede arruinar un viaje. Hay que probarlo a fondo antes
de salir, debe ser cómodo, ventilado, y adaptado al
terreno donde nos va- mos a mover. Los zapatos rígidos pesan
y dificultan la transpiración del pie, pero por otro lado
lo protegen y garantizan un caminar cómodo, seguro y estable.
Como calzado abierto, unas sandalias de neopreno, con cierres de velcro, sujec- ción en los tobillos, y suelas ergonómicas, ofrecen protección y comodidad en casi cualquier terreno. Yo me decanto por las "chinas", aquellas con una lengüe- ta entre los dedos índice y pulgar del píe, son menos seguras, pero ofrecen transpiración 100%. En Oriente Medio e India no usé mas calzado que este.
Por último quedan las chanclas de ducha, ligeras y manejables. Yo utilizo unas de muy mala calidad que compre en Ghana, pero que ofrecen la ventaja de ser completamente de plástico, por lo que no retienen agua, siempre están secas. |
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| 2 pantalones |
Largos de algodón. Protegen del sol, de los insectos y se permite el acceso con ellos a cualquier recinto. Existen modelos con cremallera transformables en cortos, pero cuidado, los pantalones cortos en algunos países tienen connotaciones colonialistas. Nada de vaqueros o pantalones ajustados. |
| 1 camiseta manga larga |
Será la prenda de más abrigo, podemos llevarnos térmicas e incluso sudaderas, pero ocupan más espacio y apenas las usaremos. En caso de no ser suficiente, existe la técnica del “layering”, o sea irse poniendo capas de ropa. El calor le viene transmitido al cuerpo a través del aire, cuanto más aire sea capaz de re- tener una prenda más calientes estaremos, por ello varias capas de ropa aportan más calor que una sola prenda de similar grosor. El impermeable, debido a su baja transpiración, puede ser otra pieza de abrigo. |
1 camiseta
1 polo
2 camisas de manga larga |
Las combinaciones aquí son infinitas. Yo creo que lo más cómodo en países calurosos son las camisas de algodón, son poco ajustadas y los botones permiten mayor aireación. Las de manga larga son rápidamen- te convertibles doblando las mangas. La camiseta ocupa poco espacio y es fácil de lavar. Los polos son más ventilados y pueden usarse en ocasiones en las que haya que ir bien vestido. Cuestión de gustos. |
| Ropa interior |
7 mudas, 3 pares de calcetines tobilleros, 1 par de calcetines largos. Parece exagerado llevar tanta ropa interior, pero ocupa poco espacio y da un margen cómodo para lavarla sin estress. Los calcetines tobille- ros no ocupan casi nada, y los largos nos sacaran de apuros en noches frías o aires acondicionados. |
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1 toalla de viaje |
Son toallas de tejido poliéster microfibra de secado rápido, muy ligeras, y super absorben- tes. Hay varios tamaños, y una vez en la funda apenas ocupan como una lata de Red Bull. |
| 1 braga (buff ) |
Pañuelo multiusos. Sirve de bufanda , gorro, antifaz para dormir, cinta para el pelo, pa- ñuelo para cubrir la cabeza en países islámicos (mujeres)... Y además cabe en un bolsillo. |
| Contra el sol |
Gorra o sombrero, básico. No olvides los riesgos de insolación, el sol es muy traicionero. Añade además unos botes pequeños de protección solar, aftersun, y gafas de sol. |
| Contra la lluvia |
Yo uso un cortavientos muy ligero y transpirable concebido para trial running, aunque no es capaz de aguantar un fuerte aguacero. Otra opción es un impermeable de bicicleta, o un paraguas plegable, que además de la lluvia nos protege del sol. |
Además existen todas esas cosas, que aunque prescindibles, van a hacer nuestro viaje más agradable. Un libro para los mo- mentos de relax y trayectos largos, la guía de viaje, un diario donde dejar constancia de lo vivido, un rollo de papel higiénico, la cámara de fotos... Esto de los caprichos no tiene límites, tuve un profesor de fotografía que viajaba siempre con una botella de Jerez, y conocí una pareja en Laos que llevaban latitas de aceitunas para amenizar las cervezas.
No olvidarse bajo ningún concepto del Botiquín básico. |
| Neceser de aseo |
Miniaturización.
Botes de 75 ml de espuma de afeitar, cepillos de dientes para
niños, 35 ml de pasta dentífrica, desodorante en
crema, 1 pastilla de jabón, 25 ml de af- tershave... Existen
versiones pequeñas de casi todo. |
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| 1 lápiz |
Los bolígrafos dan más problemas. El lápiz escribe en vertical, boca arriba, bajo el agua... y además siempre sabes cuanto queda, no hay sorpresas, nunca falla. |
| 1 cinturón monedero |
Cinturón monedero de viaje con compartimento interior cerrado con cremallera, para poder meter dinero. Bien puestos caben hasta una docena de billetes. |
| 1 sábana-saco |
Este tipo de sábana es ligera y fresca, casi no ocupa lugar, y nos evita el contacto con algunas ropas de cama indeseables. Los de seda son realmente pequeños. |
| 1 frontal |
Mejor que una linterna. Su consumo suele estar más optimizado y permiten tener las manos libres para poder trabajar. Los venden muy ligeros, el mío pesa 75 gr con pilas y todo, y tiene una autonomía de 15 horas. No olvidar pilas de repuesto. |
| Varios |
Pinzas: Las hay diminutas, compradas en un Todo a Cien, ideales para colgar la ropa en caso de apuro. Tapones: Para los lavabos, en la mayoría de los hoteles, incluso en los buenos, siempre faltan y eso dificulta enormemente la colada. |
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